Formación Profesional Integral
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Formación Profesional Integral
La Formación Profesional Integral consiste en un proceso educativo teórico-práctico, que se fundamenta con diseños curriculares determinados por las necesidades y perspectivas de los sectores productivos y de la demanda social, estructurados a partir de diferentes niveles tecnológicos y de desarrollo empresarial, desde el empleo formal, hasta el trabajo independiente. Dicha formación implica el dominio operacional e instrumental de una ocupación determinada, la apropiación de un saber técnico y tecnológico integrado a ella, y la capacidad de adaptación dinámica a los cambios constantes de la productividad; la persona así formada es capaz de integrar tecnologías, moverse en la estructura ocupacional, además de plantear y solucionar creativamente problemas y de saber hacer en forma eficaz.
En cumplimiento de la Ley 119 de 1994, la cual establece que el Estado Colombiano debe “invertir en el desarrollo social y técnico de los trabajadores colombianos; ofreciendo y ejecutando la Formación Profesional Integral, para la incorporación y el desarrollo de las personas en actividades productivas que contribuyan al desarrollo social, económico y tecnológico del país.” (p.03), el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) brinda un servicio que complementa a la educación básica y puede articularse con diferentes niveles de la educación superior, desarrollando las competencias requeridas para que las personas puedan desempeñarse en los diversos sectores productivo.
En ese sentido, la formación profesional integral que imparte el SENA constituye un proceso educativo teórico- práctico, de carácter integral, orientado al desarrollo de conocimientos técnicos, tecnológicos y de actitudes y valores para la convivencia social, que le permiten a la persona actuar crítica y creativamente en el ámbito laboral y personal. Ahora bien, en este proceso es el Instructor el actor principal a quien corresponde ejecutar la política formativa institucional, dicha ejecución se basa en comprensiones profundas sobre la naturaleza técnica y tecnológica de la Formación Profesional Integral, en función de la habilitación de las personas para insertarse en el mundo laboral; sobre las metodologías que le son propias, en las que se articula de manera sistémica e integrada la teoría con la práctica en función del desarrollo de las competencias para la vida y para el trabajo.
Es por ello por lo que la atención a las condiciones de formación y actualización permanente de los instructores implica el tratamiento prospectivo y contextualizado de la Formación Profesional Integral. Acorde a lo expuesto por la UNESCO (2016) se debe “Fortalecer la calidad de los programas de formación docente, especialmente los contenidos curriculares, las estrategias de formación y evaluación de aprendizajes y la calidad de los formadores” (p.11), es decir, el desempeño del instructor requiere formación y actualización permanente que le posibiliten una práctica pedagógica y técnica de calidad, idónea y coherente con las exigencias que plantea la sociedad actual.
En consecuencia con lo planteado, se reconoce que el rol del instructor en el SENA es altamente complejo, ya que requiere tanto dominio tecnológico como competencias pedagógicas, orientadas a garantizar un impacto en el desarrollo integral de los aprendices y en el progreso social y productivo del país, y es por ello por lo que la Escuela Nacional de Instructores "Rodolfo Martínez Tono" asume la formación de los instructores con criterio metódico en el marco de los principios fundantes del SENA, tal como lo describe Lucio (1978)
Definir un sistema de capacitación con sus implicaciones metodológicas y laborales, preparar los instructores (…) El SENA necesita un grupo de instructores que sean a la vez técnicos y pedagogos. Es decir, que dominen el oficio y sepan enseñarlo de una manera teórico-práctica (…) se presentan dos alternativas: o preparar técnicamente a expertos en pedagogía, o formar pedagógicamente a un grupo de técnicos. Se optó, por esta última (…) (p.35)
Sobre este principio, la Escuela Nacional de Instructores del SENA proyecta la formación de los instructores teniendo en cuenta dos de los principios planteados por la UNESCO (2016): Asegurar al profesorado el derecho a una formación continua relevante y pertinente, centrada en la formación integral y los aprendizajes de los estudiantes, y asegurar impactos significativos de la formación continua en las prácticas de enseñanza y en los aprendizajes de los estudiantes. (p. 11- p.12)
En consonancia con lo propuesto por la UNESCO y con las políticas institucionales, la Escuela Nacional de Instructores "Rodolfo Martínez Tono" se propone la creación y configuración de las distintas líneas de trabajo, que en el marco de los procesos institucionales posibiliten la gestión eficiente, eficaz y oportuna del grupo interno de trabajo en función de la cualificación permanente del Instructor.
Referencias - Lucio, R. (1978). Fundación para la Educación Superior y El Desarrollo. 20 años del SENA en Colombia 1957-1977. Bogotá. Presencia.
- UNESCO. (2005). Hacia las Sociedades del Conocimiento. París.
- UNESCO. (2016). Orientaciones para la Elaboración de Políticas Docentes en América Latina y el Caribe. París.