La educación abre caminos, fortalece proyectos de vida y demuestra que las segundas oportunidades son posibles. Bajo esta premisa, el Centro Agroindustrial del SENA Regional Quindío, en articulación con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), continúa llevando formación de calidad al Centro Penitenciario y Carcelario de Mediana Seguridad Peñas Blancas, en el municipio de Calarcá.
Como resultado de este trabajo conjunto, 12 personas privadas de la libertad se encuentran próximas a recibir su título como Técnicos en Producción de Cafés Especiales, una formación que les ha permitido adquirir conocimientos técnicos y desarrollar habilidades para proyectar un futuro laboral y productivo una vez recuperen su libertad.
“El SENA ha sido un gran aporte para nosotros, porque nos ha brindado conocimientos y fundamentos que nos permiten construir un proyecto de vida diferente y prepararnos para aprovechar las oportunidades cuando recuperemos la libertad”, afirmó Deyvid López, aprendiz privado de la libertad, participante del proceso formativo en Producción de Cafés Especiales.
En el marco de este proceso, el SENA Quindío, a través del Centro Agroindustrial, realizó la entrega de dotación a los aprendices. En la ceremonia participaron ocho de los futuros graduandos, mientras que dos de ellos ya culminaron su proceso de resocialización y actualmente se encuentran en libertad, reflejando cómo la formación continua acompañando sus proyectos de vida más allá de los muros del establecimiento penitenciario.
La formación va mucho más allá de un salón de clases o solo teoría, los aprendices cuentan con un cultivo de café ubicado dentro del predio del centro penitenciario, donde desarrollan prácticas relacionadas con todo el proceso productivo: desde la recolección del grano hasta el beneficio, la selección y el manejo del café especial.
Como resultado de este trabajo, el producto es comercializado en la tienda turística 'Libera Colombia', operada por personas privadas de la libertad, convirtiéndose en una muestra del conocimiento adquirido y del compromiso de los aprendices con su proceso de formación.
Además de la formación titulada, actualmente 280 personas privadas de la libertad participan en el desarrollo de 32 programas de formación complementaria en áreas como panadería, corte de guadua, manejo de aves de postura, marroquinería, finanzas personales, atención al cliente, barismo, marketing, seguridad y salud en el trabajo, fotografía, manejo integral de residuos, manipulación de alimentos, entre otras.
"Esta formación nos permite proyectarnos no solo en el trabajo de campo, sino también en el área comercial, gracias a conocimientos como el de barismo. Son herramientas que nos preparan para construir un mejor futuro cuando estemos en libertad, beneficiando no solo nuestras vidas, sino también las de nuestras familias", aseguró Rubén Darío Muñoz, aprendiz privado de la libertad, participante del proceso formativo en Producción de Cafés Especiales.
Durante la vigencia 2026, el impacto de esta alianza ha permitido beneficiar a 292 internos, reafirmando el compromiso con la inclusión, la educación para el trabajo y la construcción de oportunidades para todos los colombianos.
Estos procesos formativos fortalecen las competencias laborales de las personas privadas de la libertad y contribuyen de manera significativa a su proceso de resocialización, brindándoles herramientas para emprender, acceder a un empleo digno o desarrollar iniciativas productivas cuando recuperen su libertad.