Con el propósito de reconocer los conocimientos, habilidades y saberes adquiridos a través de años de experiencia, el SENA Quindío certificó a 22 artesanos cesteros de los municipios de Circasia y Filandia mediante el proceso de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales, en una acción liderada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico de la Construcción y la Industria.
Por primera vez, en el Quindío se desarrolló una certificación para el oficio de la cestería bajo la norma de ‘Entrelazar fibras según técnica de cestería’, validando cada uno de los procesos que realizan quienes han dedicado su vida a preservar esta tradición, una estrategia impulsada por el Centro para fortalecer y dignificar los oficios ancestrales.
La jornada marcó un hecho significativo para los participantes, quienes recibieron su certificación en una ceremonia especial que incluyó el uso de toga, como parte de una apuesta institucional del SENA Regional, liderada por el mismo centro, orientada a fortalecer los procesos de reconocimiento y graduación de aprendices y ciudadanos que certifican su experiencia con la Entidad.
Durante el encuentro participó el secretario de Gestión Rural y Desarrollo Sostenible de la Alcaldía de Filandia, Cristian David López Hoyos, quien destacó el trabajo articulado entre la administración municipal y el SENA para llevar oportunidades de formación, emprendimiento y certificación a la comunidad.
Entre las historias más emotivas estuvo la de José Edilson López, artesano, quien recibió por primera vez un reconocimiento académico a sus conocimientos y experiencia, reflejando el impacto que tiene esta estrategia en la dignificación de los saberes construidos a lo largo de toda una vida de trabajo.
“Me siento doblemente feliz. Nunca me había graduado de nada, ni siquiera de la primaria, que era lo más básico. Pero mírenme hoy: me he graduado de lo más importante de mi vida, de lo que amo y de lo que he hecho durante tantos años. Aunque en mi corazón ya me sentía graduado, me faltaba una certificación, un reconocimiento que respaldara todo ese conocimiento. Hoy, gracias al SENA, lo he logrado”, afirmó José Edilson López.
Así mismo, se resaltó el relevo generacional presente en este oficio, con la participación de cuatro jóvenes pertenecientes a la sexta generación de familias cesteras, quienes continúan preservando esta tradición y fortaleciendo su legado a través del reconocimiento oficial de sus competencias.
Diana Marcela Londoño, profesional en Trabajo Social y artesana, quien también se certificó con el SENA, hace parte de la nueva generación de artesanos: “Me parece maravilloso que el SENA realice estos procesos, especialmente con los artesanos adultos, quienes están profundamente agradecidos porque se les reconoce, se promueve su labor y se valora una tradición. Yo hago parte de la sexta generación de artesanos de Filandia, una generación adoptiva, porque no somos hijos ni familiares de artesanos, pero hemos asumido el compromiso de conservar y mantener viva esta tradición".
Con esta certificación, el SENA continúa llevando oportunidades a los territorios y reconociendo los saberes ancestrales que contribuyen al desarrollo económico, cultural y social del Quindío, fortaleciendo oficios que mantienen viva la identidad de las comunidades.