Con el propósito de recuperar la memoria alimentaria, fortalecer las economías rurales y aportar a la construcción de paz territorial, se desarrolla en el departamento del Quindío el proyecto ‘Cultivos comunitarios de plantas alimenticias nativas no convencionales’ (PANNC) para la construcción de paces y el fortalecimiento de las economías populares y domésticas en zonas rurales del Quindío.
La iniciativa busca rescatar y revalorizar las Plantas Alimenticias Nativas No Convencionales (PANNC), especies que históricamente hicieron parte de la alimentación tradicional de las comunidades campesinas.
Actualmente, el proyecto vincula directamente a 96 campesinos en procesos de implementación de huertas comunitarias, impactando también a sus núcleos familiares y fortaleciendo capacidades productivas locales. Se estima un alcance indirecto de entre 300 y 400 personas en las comunidades participantes de sectores rurales de Pijao, Salento y Génova.
El proyecto reconoce el conocimiento ancestral de las comunidades rurales como un elemento fundamental para la construcción de sistemas alimentarios sostenibles, resilientes y culturalmente apropiados. Además, promueve nuevas oportunidades de desarrollo económico y social a partir de la transformación y comercialización de productos derivados de estas plantas.
La metodología contempla procesos participativos y comunitarios que incluyen encuentros de co-creación, identificación de sabedores y sabedoras, intercambio de conocimientos ancestrales, implementación de huertas comunitarias y acompañamiento técnico permanente.
Así mismo, se desarrollan procesos de formación en buenas prácticas de manufactura, inocuidad alimentaria, transformación de alimentos, agricultura, innovación rural y emprendimiento, además de análisis bromatológicos y caracterización de productos alimenticios elaborados a partir de las PANNC.
“El proyecto se desarrolla gracias a una alianza estratégica entre diferentes actores académicos, institucionales y comunitarios, como la Universidad de San Buenaventura, el Jardín Botánico, Fedecomunal, Agrocolombia y nosotros como SENA, que aportamos con formación, acompañamiento de aprendices del semillero de investigación y el laboratorio bromatológico”, afirmó Andrés Felipe Hoyos, instructor investigador del Centro Agroindustrial.
Además de fortalecer el acceso a alimentos nutritivos y culturalmente apropiados, esta apuesta contribuye al arraigo territorial, el trabajo comunitario, la generación de alternativas productivas sostenibles y el relevo generacional.