La Regional Atlántico se consolida como referente nacional en la implementación de la metodología de Investigación, Acción Participativa (IAP), una estrategia que promueve la transformación social desde las comunidades, permitiéndoles identificar y construir soluciones a sus principales necesidades.
En el marco de la apuesta institucional definida en 2025 por la Dirección General, la Regional ha asumido un papel protagónico en la formulación de proyectos bajo este enfoque, garantizando que la inversión de los recursos responda a las realidades de los territorios.
“Confirmo que somos afortunados con la Regional Atlántico. Sin duda, es de las mejores regionales. El trabajo desarrollado en IAP sorprende, especialmente por las victorias tempranas que ya se evidencian en las comunidades", destacó María Clemencia Torres, asesora nacional del proyecto IAP.
La implementación de esta metodología en el Atlántico ha seguido rigurosamente sus cuatro momentos: alistamiento de investigadores, negociación de la demanda con las comunidades, diagnóstico participativo y construcción del plan de acción, lo que ha permitido consolidar procesos organizativos sólidos y sostenibles.
Como resultado, ya se registran avances en municipios como Puerto Colombia, San Juan de Tocagua (Luruaco) y Caracolí (Malambo), donde las comunidades han fortalecido su tejido social y productivo.
“Este proyecto nos ha demostrado que cuando escuchamos a los territorios y construimos de la mano de la gente, los resultados son reales y sostenibles. En el Atlántico estamos convencidos de que la transformación social se logra cuando las comunidades se apropian de los procesos y la entidad actúa como facilitadora del cambio", afirmó Jacqueline Rojas, directora de la Regional Atlántico.
Entre los principales logros se destaca la articulación de asociaciones de pescadores artesanales en un frente común, el liderazgo de las mujeres en la transformación de productos y la proyección de iniciativas de turismo comunitario y sostenible, evidenciando un impacto integral en el desarrollo local.
El enfoque implementado ha permitido que las comunidades no solo participen, sino que se apropien del proceso, fortaleciendo su capacidad de gestión, organización y formulación de proyectos.
Así lo expresó María Eugenia Ángulo, beneficiaria del proceso en San Juan de Tocagua (Luruaco): “Gracias al SENA, hemos fortalecido nuestras unidades productivas en gastronomía y artesanías. Hoy nuestra comunidad tiene una nueva visión, más oportunidades y un mayor interés por formarse y salir adelante".
El impacto del proyecto trasciende lo económico, al promover la recuperación de saberes tradicionales, el fortalecimiento del sentido de comunidad y la participación de mujeres, jóvenes y organizaciones locales.
Con estos resultados, la Regional Atlántico se consolida como un actor clave en la transformación social del departamento y como referente nacional en la implementación de metodologías participativas que generan cambios reales y sostenibles.