Mientras la ciudad descansa, María Camila inicia su jornada laboral en los talleres del tranvía del Metro de Medellín. Con tan solo 20 años, esta egresada del SENA Antioquia se ha convertido en la servidora más joven de esta área, demostrando que el talento, la disciplina y la formación de calidad abren puertas en sectores tradicionalmente masculinizados.
Se formó como técnica en Electricidad Industrial en el Centro de Tecnología de la Manufactura Avanzada del SENA, donde encontró no solo conocimientos teóricos, sino una experiencia práctica clave para su desarrollo profesional. Su proceso se desarrolló a través del modelo de Formación Dual con el Metro de Medellín, una metodología que combina el aprendizaje en el aula con la práctica directa en entornos reales de trabajo, facilitando la inserción laboral desde etapas tempranas.
“En mi búsqueda de estudio, inicialmente quería ser médica; tenía claro que deseaba formarme en algo que me permitiera ayudar a las personas. Conocí la formación dual entre el SENA y el Metro de Medellín y, gracias a esa decisión, hoy estoy aquí”, manifestó María Camila Jaramillo.
A través de este modelo de formación, logró vincularse a la empresa de transporte, donde hoy se desempeña como auxiliar de mantenimiento eléctrico tranviario. En su labor diaria, recorre los trenes inspeccionando sistemas eléctricos, puertas, sillas y ventanillas, garantizando la seguridad y el bienestar de miles de usuarios.
“Para el SENA y nuestro Centro de Formación es un orgullo ver a mujeres como María Camila destacarse en áreas que históricamente fueron asociadas a los hombres. Hoy estamos desmontando esas barreras y demostrando que el talento no tiene género. Su presencia en el sistema tranviario evidencia cómo nuestros aprendices aportan al desarrollo de la industria y se convierten en referentes para nuevas generaciones”, expresó Raúl Emilio Iriarte, director regional (e) del SENA Antioquia.
En los talleres, su dedicación y conocimiento le han valido un reconocimiento especial entre sus compañeros, quienes la conocen como “la médica de los tranvías”, por su capacidad para identificar y solucionar fallas con precisión.
“Para mí, el SENA es una de las mejores instituciones de Colombia por su enfoque práctico. Ingresar no siempre es fácil, pero el proceso formativo es muy satisfactorio, porque más allá de la teoría, nos prepara para lo que realmente vamos a encontrar en el campo productivo”, agregó María Camila.
Desde el SENA Antioquia, su historia es destacada como un ejemplo del impacto de la formación integral en la vida de los aprendices, así como del papel creciente de las mujeres en la industria y en áreas técnicas especializadas.
El caso de María Camila refleja cómo la articulación entre la formación académica y el sector productivo, a través del modelo dual, permite cerrar brechas entre el aprendizaje y el empleo, aportando al desarrollo del talento humano que requiere el país.
Hoy, con herramientas en mano y una vocación clara, ella no solo contribuye al funcionamiento del sistema de transporte de Medellín, sino que también inspira a nuevas generaciones a formarse y creer en sus capacidades, sin importar los estereotipos.