El Centro Logístico y de Promoción Ecoturística del Magdalena (CLPEM) dio apertura al programa de formación complementaria Curso Modelo OMI 1.23, de la Organización Marítima Internacional (OMI), avalado por la Dirección General Marítima (DIMAR). Esta iniciativa busca desarrollar competencias marítimas bajo lineamientos internacionales, con énfasis en la seguridad y la excelencia en el sector.
Este avance responde al trabajo articulado del director (e) regional del SENA Magdalena, Rafael Yepes, junto con la subdirectora del Centro de Logística, Silvana Correa Padilla, quienes consolidaron la puesta en marcha del programa, gestionado desde el año anterior.
“El inicio de este programa representa una oportunidad concreta para que nuestra región fortalezca su vocación marítima con estándares internacionales. Apostarle a este tipo de formación es proyectar a nuestros aprendices hacia escenarios más competitivos y seguros”, expresó Silvana Correa.
El curso, de carácter gratuito y alineado con la normativa de la DIMAR, está diseñado para formar aprendices íntegros, con capacidades para desempeñarse con responsabilidad en el sector marítimo, promoviendo la protección de la vida humana en el mar y el cuidado del entorno marino.
La jornada de apertura contó con la participación de asociaciones de pesca de Santa Marta, que encontraron en este espacio una oportunidad para fortalecer sus conocimientos y aportar al desarrollo sostenible de la región.
“Este tipo de formación nos permite crecer como sector y asumir nuestro trabajo con mayor conciencia y preparación. Es una herramienta valiosa para quienes vivimos del mar y queremos hacerlo de manera responsable”, señaló uno de los participantes del proceso formativo.
El programa cuenta con el acompañamiento de los instructores Nelson Carranza, Leonardo Vega y Eugenia Osorio, así como con el apoyo administrativo de Jesús Iguarán, quienes aportan desde su experiencia al desarrollo integral de los aprendices.
El mar deja de ser solo horizonte para convertirse en aula, oportunidad y proyecto de vida. Cada aprendiz que inicia este camino lleva consigo no solo conocimientos técnicos, sino una nueva forma de entender su relación con el entorno, donde la seguridad, el respeto por la vida y el compromiso con el territorio marcan el rumbo de una navegación con propósito.