Hace 38 años, en el SENA Regional Quindío, sede San Juan, un joven aprendiz sembraba semillas de café con sus propias manos. Así comenzó la historia de Jahir de Jesús Álvarez, hoy diputado y presidente de la Asamblea de Caldas, quien volvió a ese origen durante su intervención durante la sesión plenaria descentralizada de la duma departamental realizada en la Escuela Gastronómica del Centro de Comercio y Servicios del SENA Caldas.
Desde el inicio de la jornada, su relato conectó con la esencia de la formación para el trabajo: “Yo amo al SENA, es mi casa, es allí donde aprendí mis primeras bases de lo que hoy soy. Lo bonito es que la formación se basa más en lo práctico que lo teórico. Sembrábamos una semilla de café y le hacíamos seguimiento, las prácticas culturales, luego manejo de cosecha, postcosecha y llevar al distribuidor final”, expresó Alvarez.
Su camino académico y profesional da cuenta de su evolución: “Inicié como técnico, luego tecnólogo y después profesional en Gestión de Empresas Agropecuarias, además de especialista en Alta Gerencia”.
Esa formación no solo le abrió oportunidades laborales, también cimentó su liderazgo en el territorio: “Fui tres veces alcalde en Belalcázar, también secretario de vivienda, y hoy diputado y presidente de la Asamblea. Esa es una formación para la vida”.
Durante su intervención, Álvarez hizo un llamado directo a las nuevas generaciones: “Yo invito a los jóvenes a que vayan al SENA porque si aprendemos contribuimos a la sociedad. Niños, jóvenes y adolescentes, el SENA es una gran oportunidad y gratuita”.
El director regional del SENA Caldas, Óscar Andrés Maldonado Mora, destacó que historias como esta reflejan el propósito de la entidad: “La formación del SENA no solo entrega conocimientos técnicos, sino que proyecta líderes y actores participativos que transforman sus comunidades y aportan al desarrollo del país”.
La sesión no solo fue un espacio institucional, sino un escenario donde el pasado y el presente se encontraron. Allí, entre recuerdos del campo y experiencias actuales, quedó claro que la esencia del SENA sigue intacta: formar desde la práctica, sembrar oportunidades y cosechar líderes.