El Centro Agroturístico del SENA Regional Santander realizó la certificación de 20 mujeres del municipio de San Gil en el proceso de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales en la norma Cuidar personas según protocolos de actividades básicas cotidianas y grado de autonomía nivel intermedio.
Este proceso permitió reconocer formalmente las habilidades y conocimientos de mujeres que actualmente se desempeñan como cuidadoras, muchas de ellas madres cabeza de hogar que han adquirido experiencia en la atención de personas en condición de vulnerabilidad, especialmente adultos mayores.
La certificación hace parte de la estrategia del SENA Santander para validar saberes empíricos y fortalecer las competencias laborales de la comunidad, brindando herramientas que mejoran las oportunidades de empleo y la calidad del servicio de cuidado.
La subdirectora del Centro Agroturístico del SENA Santander, Patricia Rodríguez Martínez, destacó la importancia de este proceso para las participantes. “Realizamos la certificación de 20 cuidadoras en la norma de cuidar personas según protocolos de actividades básicas cotidianas y grado de autonomía nivel intermedio. Son mujeres del municipio de San Gil que confiaron en el SENA y en el Centro Agroturístico para certificar sus conocimientos”, afirmó.
Durante el proceso, las participantes fortalecieron conocimientos en protocolos de atención, bioseguridad, manejo de diferentes patologías, acompañamiento a personas con limitaciones físicas y apoyo en actividades básicas cotidianas.
Jeanette Gómez Ángel, una de las cuidadoras certificadas, aseguró que la certificación representa un logro personal y una herramienta para mejorar su labor diaria. “Gracias al SENA uno se va capacitando y aprendiendo que hay protocolos y cuidados que se deben tener con las personas, especialmente con los adultos mayores”, expresó.
Por su parte, Juliana Ardila, evaluadora del área de salud del Centro Agroturístico, explicó que el proceso permitió reconocer la experiencia de las participantes en el cuidado de personas. “La certificación se realizó en la norma cuidar personas según protocolos de actividades básicas cotidianas y grado de autonomía. Fue un proceso muy significativo en el que participaron varias mujeres que ya se desempeñan como cuidadoras”, indicó.
Con este tipo de iniciativas, el SENA continúa fortaleciendo las competencias laborales de las comunidades, promoviendo la cualificación del talento humano y aportando al bienestar de las personas que requieren cuidados especiales.