Gracias a una articulación estratégica entre el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), se adelanta el desarrollo de un simulador de helicóptero que permitirá disminuir riesgos en los entrenamientos, reducir costos operativos y aportar a la sostenibilidad ambiental del país.
De acuerdo con el profesor Julián Portocarrero, de la Escuela Militar de Aviación (EMAVI) en Cali, este avance representa un hito para el país:
“De este desarrollo vamos a aportarle muchísimo a la Fuerza y al país entero, porque sería el primer simulador de helicópteros desarrollado y construido en Colombia. Adicionalmente, vamos a disminuir el número de pilotos que son dados de baja y reducir los costos operativos, porque volar un helicóptero tiene un costo bastante alto”, afirmó.
Desde el SENA, el instructor Juan José Urazán destacó el impacto académico y tecnológico de la iniciativa: “La idea es poder brindarles un recurso a partir de nuestra experiencia y conocimiento en el tema de simuladores. Es un 100 % gana-gana, porque el SENA va a tener un recurso de conocimiento que no se encuentra en universidades u otras instancias públicas o privadas”.
El simulador permitirá realizar maniobras de alto riesgo en despegue y aterrizaje, así como entrenamientos permanentes para la Escuela de Helicópteros, sin exponer aeronaves ni tripulaciones.
“Un simulador de estas características comercialmente cuesta aproximadamente 810 millones de pesos. En cuanto al uso de la aeronave, existen costos asociados a horas de vuelo y mantenimiento que oscilan alrededor de 710 dólares”, explicó la mayor Laidy Garzón Díaz, comandante del Escuadrón de Educación Superior de la EMAVI.
Instructores, aprendices y egresados de distintas disciplinas hacen parte de este ambicioso proyecto, fortaleciendo la formación pertinente y la transferencia de conocimiento al sector defensa.
Para Andrés Henao, trabajar en el simulador “ha significado mucho en cuanto a mi desarrollo profesional. Me ha permitido ir más allá de mi formación, investigar sobre temas que por lo general a un tecnólogo no le corresponde en su desempeño y demostrar la capacidad que tenemos como egresados, porque todo ha sido base de los conocimientos que adquirí aquí”.
Esta iniciativa marca un paso significativo hacia la autonomía tecnológica, al consolidar capacidades locales que aportan al fortalecimiento del sector aeronáutico y a la preparación de talento humano altamente calificado.
EL simulador tendrá seis ejes de rotación para que los cadetes puedan experimentar de manera más real las maniobras de despegue y aterrizaje.