Esta experiencia fuera del aula les permitió a los aprendices interactuar con líderes comunitarios, comerciantes y gestores culturales, reconociendo el potencial turístico, cultural y humano de esta zona de la ciudad que por años ha sido estigmatizada, pero que avanza en espacios de diálogo para la construcción colectiva.
“La formación debe trascender del aula y conectarse con las realidades sociales. Cuando los aprendices comprenden que el mercadeo también puede fortalecer comunidades y aportar a la economía popular, entendemos que estamos formando profesionales con sensibilidad y compromiso social", señaló la instructora Carolina Ruiz.
La actividad permitió que los participantes reflexionaran sobre su responsabilidad como futuros tecnólogos, entendiendo que el mercadeo no solo posiciona productos o servicios, sino que también construye relatos, dignifica territorios y contribuye al desarrollo local.
La aprendiz Ana Sofía Córdoba afirmó: “Poder diseñar una campaña turística basada en una vivencia real nos reta como tecnólogos y nos conecta con las necesidades de los territorios. Siloé tiene muchísimo que ofrecer y es importante mostrar esa cara que muchos no conocen".
Como resultado, los aprendices diseñaron una campaña de fomento al turismo local enfocada en visibilizar la riqueza cultural de Siloé y promover narrativas más justas sobre el territorio. Esta propuesta busca dinamizar la economía popular, apoyar a pequeños comerciantes y emprendedores locales, y fortalecer iniciativas comunitarias que generan ingresos y oportunidades.
Con este tipo de experiencias, el SENA Regional Valle reafirma su apuesta por una formación integral que fortalece la presencia institucional en los territorios y promueve el crecimiento de la economía popular como motor de transformación social.