Un total de 13 asociaciones campesinas de los municipios de Yopal, Pore, Paz de Ariporo, Támara, Maní, Aguazul, Villanueva, Trinidad, Orocué y Monterrey fueron beneficiadas con unidades productivas entregadas por el SENA Regional Casanare, en el marco de la estrategia CampeSENA, una iniciativa orientada a impulsar el desarrollo del campo colombiano mediante el fortalecimiento de la economía rural y la asociatividad.
Los campesinos beneficiarios recibieron insumos como cal, fertilizantes y abonos, elementos clave para potenciar sus proyectos productivos y poner en práctica los conocimientos adquiridos en los procesos de formación complementaria brindados por la entidad.
La directora regional del SENA Casanare, Johana Medina, destacó que esta estrategia responde a una apuesta nacional por dignificar y fortalecer el campo colombiano.
“Ellos ingresaron a la estrategia CampeSENA, que desde la Dirección General viene liderando nuestro director Jorge Eduardo Londoño Ulloa, donde se le ha dado una importancia muy grande al campo y a la asociatividad. Hoy queremos mostrar estos resultados: no solo formarlos, sino también entregarles unidades productivas que fortalezcan su labor”, señaló la directora regional, durante la entrega realizada a la Asociación Salva Campo, en el municipio de Aguazul.
Para las asociaciones beneficiadas, este apoyo representa una oportunidad para consolidar sus procesos productivos y mejorar las condiciones de vida de sus integrantes. Así lo expresó Gustavo Dies, campesino beneficiado, quien resaltó el impacto social de la estrategia:
“Nuestra proyección es seguir fortaleciendo la asociación, que está compuesta en un 70% por mujeres. Le agradecemos a Dios, al SENA y al Gobierno, porque este tipo de apoyos nos motivan a seguir adelante cuando a veces nos falta una ayudita como esta”, afirmó.
Desde la experiencia formativa, los aprendizajes adquiridos también se han traducido en valor agregado para los productos del campo. Sonia León, campesina beneficiada, destacó los conocimientos obtenidos gracias al acompañamiento del SENA. “Aprendimos a procesar la piña, a hacer dulce y mermelada; hemos aprendido muchísimas cosas gracias al curso que nos ha dado el SENA”, comentó.
A través de la formación y el fortalecimiento de la asociatividad, el SENA Casanare sigue aportando al desarrollo integral del campo y al mejoramiento de la calidad de vida de las familias rurales.