Yeniffer Robles es una de las quince mujeres víctimas del conflicto armado que ahora tiene una nueva esperanza gracias a la formación complementaria en Manicura y Pedicura, y a la entrega de materiales que les dio el SENA para apoyar sus unidades productivas.
Al igual que sus compañeras, refleja alegría, ilusión y ganas de salir adelante y dejar en el olvido la sombra del conflicto que entristeció su camino.
Ella reconoce las bondades que trae para su familia haber aprovechado esta formación y los materiales, con cada kit valorado en dos millones de pesos, donados en una estrategia liderada por la Agencia Pública de Empleo (APE), junto con el Centro de la Industria, la Empresa y los Servicios y apoyada por la Gobernación de Norte de Santander.
“Es una experiencia muy grata, ya que aprendimos nuevos conocimientos y habilidades que no conocíamos; y darle gracias al SENA por darnos esta oportunidad de fortalecernos. Es una oportunidad maravillosa, ya que con esto puedo emprender, seguir avanzando y poder generar empleo”, aseguró Robles.
Diego Contreras, dinamizador de Emprendimiento para la población víctima del conflicto de la APE resaltó la importancia que tiene este tipo de proyectos que ayudan a estas personas.
“Uno sabe que estas situaciones difíciles tratan de mermar la esperanza y las ganas de salir adelante, pero para eso está el SENA, para apoyar y para incentivar. La idea es darle continuidad a este proceso y mejorar los ingresos de estas familias”, dijo.