El experto en economía popular y codirector del Banco de la República, César Giraldo Giraldo, fue uno de los invitados especiales del III Congreso de las Economías populares: Hacia la conformación de redes para el fortalecimiento de las economías populares: experiencias y saberes, que realizaron el SENA y la organización sindical Sindesena, en la capital del Valle del Cauca.
Desde el área de Comunicaciones del SENA Regional Valle dialogamos con el especialista.
SENA: ¿Cuál es el panorama de las Economías populares hoy en Latinoamérica?
CG: En América Latina y gran parte de la periferia, que incluye a África y Asia, el trabajo asalariado se ha debilitado y la gente está en las formas del rebusque; en formas de trabajo no salariales, con excepción de China, donde aumenta la población asalariada, e India. Eso muestra que la organización social y las formas de trabajo están cambiando y a veces las instituciones reguladoras del mundo del trabajo y económico se quedan cortas ante esas realidades. De ahí la necesidad de abordar el tema y reflexionar para tratar de cambiar los marcos institucionales.
SENA: ¿Esos cambios se deben a las nuevas tecnologías o hay algo más allí?
CG: Yo diría que los desarrollos tecnológicos no son el núcleo central de los cambios, pero inciden. Creo que esto tiene que ver más con la financiación de la Economía, por lo que el ahorro productivo va más hacia la especulación financiera y la gente es expulsada del mundo productivo, por lo que busca formas de sobrevivencia y de producción por fuera de los marcos regulatorios, eso que llamamos el rebusque, que va generando como dos mundos: uno de las economías formales, con altos ingresos y el del grueso de la población, que está en economías informales, en incertidumbre; sin seguridad económica y sin saber qué va a hacer la semana entrante.
SENA: En el caso de Colombia ¿Cómo es la situación de las economías populares?
CG: Aquí el grado de informalidad es muy alto, en relación con países que tienen un ingreso per cápita similar. El tema ha sido abordado por este Gobierno y está en su Plan de Desarrollo, pero hay restricciones estructurales que no se han podido romper; por ejemplo, en la contratación pública, que puede llegar a sectores populares. Eso sí, se ha avanzado en el acceso al crédito a este segmento, pero falta mucho. De todas formas, hay que seguir en esta dirección.
SENA: ¿Qué porcentaje de nuestra población pertenece a la economía popular?
CG: En Colombia no hay una medición al respecto. Sí hay de economía informal. Según cifras oficiales el 56 % de la población económicamente activa - que es de unos 24 millones de personas- depende de un trabajo informal. Pero yo diría que la cifra real es 66 %.
SENA: ¿Y su aporte al PIB cuál sería?
CG: Es que, como son actividades económicas no reguladas, no se miden; se les subestima. Además, hay muchos negocios de este tipo que no son mercantiles, que no están en plazas de mercado y por lo tanto no se cuentan, por lo que hablar de su aporte al PIB es algo complejo.
SENA: Pero, de todas formas, es evidente su popular a nuestra Economía.
CG: Claro. La comida, el vestuario, las reparaciones, el transporte; casi todas las necesidades cotidianas se suplen gracias a la economía popular: el tomate de la ensalada, el pantalón que mandas a arreglar, el mototaxi, la tienda, el taller donde arreglan computadores, entre otros.
SENA: Este congreso ¿cómo contribuye a fortalecer temáticas de las economías populares?
CG: Me parece que es clave, porque pone el tema en la cabeza de la gente. Yo pensaría que estos eventos deben derivar no solo en la conceptualización, sino en acciones de política pública para defender los intereses de los sectores populares.
SENA: Desde su óptica: ¿La economía campesina hace parte de las economías populares?
CG: No se trata de que una excluya a la otra. Si bien la economía campesina por su definición es del campo, básicamente es popular, porque la producción de alimentos en Colombia se centra en esta actividad, que es principalmente familiar y cuyo trabajo se hace en el hogar, sin pasar por regulaciones estatales del código laboral. Así que es economía popular.