El Centro para la Formación Cafetera del SENA Regional Caldas continúa impulsando el desarrollo rural mediante la estrategia ‘Placa Huella’, con la que se entregaron dos nuevas obras en las veredas Sarcirí y Surrumbí del municipio de Risaralda. Estas obras mejoran la movilidad, facilitan la salida de productos agrícolas y aportan bienestar a las comunidades campesinas.
Esto fue posible gracias al trabajo articulado entre el SENA, la Alcaldía de Risaralda y las juntas de acción comunal que participan activamente tanto en la ejecución como en los procesos de formación complementaria para garantizar la sostenibilidad de la infraestructura construida. Actualmente el Centro para la Formación Cafetera suma más de diez placas huella en lo corrido de 2025 y avanza hacia una meta de más de 30 para 2025.
Durante el acto de entrega, el alcalde Alejandro Betancur destacó el impacto que estas obras generan en la región. “Agradecemos al SENA y al Centro para la Formación Cafetera por seguir llegando a nuestras comunidades con obras que transforman vidas y generan bienestar para todos”, señaló.
Por su parte, Carlos Ospina, subdirector del Centro para la Formación Cafetera, resaltó la importancia de la formación y el compromiso comunitario. “A través de CampeSENA y los programas de formación complementaria en placa huella logramos que las mismas comunidades sean protagonistas del desarrollo rural, y garanticen la permanencia y buen uso de estas obras”, afirmó.
El SENA continuará ampliando la estrategia Placa huella y fortaleciendo la formación para el trabajo, de manera que más comunidades cuenten con infraestructura vial segura y con las capacidades técnicas necesarias para su sostenimiento y apropiación.
Marcela Salazar, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Surrumbí, indicó que es muy importante tener la vía en mejores condiciones para mover los productos a la cabeza municipal donde se comercializan.