En un acto que reafirma el poder transformador de la educación, el SENA Regional Santander certificó a 240 personas privadas de la libertad en el Centro Penitenciario de Alta y Media Seguridad de Girón. La ceremonia, realizada en alianza con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y el Instituto Integrado Enrique Low Murtra, destacó los avances en resocialización a través de la formación técnica y el desarrollo de competencias laborales.
Los graduandos recibieron formación en áreas como Cultivos Agrícolas, Deportes, Sistemas, Confecciones, Maderas, Peluquería y Guarnición de Calzado, fortaleciendo sus oportunidades de reintegración social y laboral una vez recuperen su libertad.
“Necesitamos ocupar a las personas privadas de la libertad, necesitamos segundas oportunidades y necesitamos transformar al ser humano desde la cárcel”, afirmó el capitán Eleasid Durán Sánchez, director del establecimiento quien resaltó la importancia de los procesos educativos dentro del penal.
Durante la ceremonia, los participantes reflejaron orgullo y esperanza al recibir su certificado. Cada formación desarrollada en los talleres de joyería, zapatería, artesanías y áreas agrícolas contribuyó no solo a la adquisición de un oficio, sino también a la construcción de disciplina, autocontrol y proyectos de vida.
Para Pedro Antonio Méndez, instructor de cultura física del SENA el impacto es evidente: “Gracias a todos estos programas que trae el SENA al INPEC, hemos logrado que muchos jóvenes realmente cambien su vida y sigan hacia adelante”.
El SENA Regional Santander continúa fortaleciendo su presencia en los centros de reclusión del departamento, reafirmando su compromiso con los procesos de inclusión, equidad y formación con sentido social. Cada certificado entregado representa un paso hacia la dignidad, la autonomía y la posibilidad real de reconstruir el futuro.
El SENA seguirá acompañando estos procesos para que la educación siga derribando barreras y sembrando nuevas oportunidades.