La Ruta de Aprendizajes: La Amazonia, Potencia Biocultural y Étnica se realizó con éxito en Mocoa, donde campesinos, indígenas y colonos de Putumayo, Guainía, Vaupés, Caquetá y Amazonas se reunieron para compartir saberes y fortalecer las prácticas productivas que nacen del corazón de la selva.
Durante la jornada, los participantes presentaron productos elaborados con técnicas ancestrales y procesos innovadores propios de la región. Entre ellos se destacaron mieles y derivados, harinas de yuca en diversas presentaciones, vinos y aperitivos de frutas amazónicas, embutidos de pesca, picantes tradicionales, artesanías que preservan tejidos y tinturas de herencia cultural.
Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la intervención de Anitalia Claxi Pijachi, productora indígena huitoto del Amazonas quien expresó: “esta experiencia me gustó mucho porque encontramos otras formas de hacer nuestros productos, compartimos entre comunidades y aprendimos nuevas maneras de aprovechar lo que nos da la selva”. Sus palabras reflejan la esencia de este espacio de intercambio.
La actividad contó con la presencia de los directores regionales de Putumayo y Guainía, junto con delegados que dialogaron sobre agroecología, derechos campesinos y las estrategias impulsadas para fortalecer el desarrollo productivo amazónico. Su participación reafirmó la importancia de trabajar desde y para los territorios.
En total, 71 participantes —entre líderes campesinos, representantes indígenas y afrodescendientes, y equipos técnicos— formaron parte de este encuentro, en el que 28 Unidades Productivas Campesinas compartieron sus avances en agroindustria amazónica, cosmética natural, piscicultura, artesanías y transformación agrícola.
Como parte del recorrido, la Ruta visitó Escuelas de Campo en Putumayo. En Mocoa se conoció el trabajo de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), enfocado en suelos vivos y procesos agroecológicos. Posteriormente, en Puerto Guzmán se llegó a la Asociación Asolavib, donde se exploraron prácticas de cosmética natural y piscicultura sostenible.
La experiencia continuó en Orito con la Ruta del Chocolate, un espacio donde los participantes acompañaron el proceso del cacao desde la cosecha hasta su transformación final, reconociendo la importancia de este cultivo para las economías locales.
Tras cuatro días de recorrido, la Ruta de Aprendizajes dejó una certeza compartida: la Amazonia no solo se visita, sino que se escucha, se siente y se aprende. Cada territorio, producto y voz reafirmó que el conocimiento florece cuando se comparte, consolidando un compromiso permanente por la pervivencia cultural y el fortalecimiento productivo de la región.