David Fernando Astaiza, nacido en Popayán y docente de Lenguas modernas, convirtió una pasión de infancia en el propósito de su vida: el chocolate.
“Mi madre decía que existía una patología para ese tipo de adicción y sospechaba que yo la tenía, porque comía chocolate puro”, cuenta David, entre risas y agrega: “Me fui comprometiendo tanto, que en un momento me convertí en un experto”.
Desde hace quince años, junto a su pareja sentimental comenzó vendiendo cacao en ferias de Manizales. Lo que empezó como una experiencia llena de timidez, se transformó, cinco años después, en una marca consolidada: Provinzzia, que rescata el valor del cacao colombiano y las historias detrás de cada grano.
Su eslogan ‘Sabor, origen e historias’, refleja la esencia de este emprendimiento que trabaja con cacaos provenientes de distintas regiones del país, destacando el esfuerzo de los productores locales y la identidad de sus comunidades.
Entre sus productos sobresalen las barras artesanales y la reconocida ‘Don Vicente’, con un 90% de cacao, además de combinaciones frutales, picantes y exóticas que aportan innovación y carácter a su propuesta.
El camino no ha sido fácil. David tocó tres veces las puertas de Fondo Emprender, sin lograr el objetivo inicial por requisitos técnicos; sin embargo, su perseverancia y la orientación del Centro de Desarrollo Empresarial de la Regional Cauca lo llevaron finalmente a obtener el capital semilla que impulsó su sueño.
“Me siento muy agradecido por el apoyo del SENA, porque emprender no es nada fácil. Suena interesante, pero es un desafío. Lo bonito es que cada día trae un nuevo reto y eso te hace crecer”, expresó David.
El SENA Regional Cauca acompaña a emprendedores como David, fortaleciendo sus habilidades empresariales y su visión estratégica. El apoyo técnico, la formación y la asesoría especializada son parte fundamental de los procesos que hoy posicionan al cacao como símbolo de identidad y sabor del Cauca.