Por primera vez, campesinos de las veredas Génova, Rusia y Belén de Buenavista (Córdoba), recibieron certificación en competencias laborales, un hito que marca un antes y un después para estas comunidades rurales.
El proceso fue liderado por el Centro Agropecuario y de Biotecnología El Porvenir que convocó a 43 productores para demostrar sus conocimientos en la norma ‘Sembrar cultivo de acuerdo con el manual técnico y la normativa vigente’.
De manera paralela, 37 habitantes de la economía popular del municipio participaron en la evaluación para las normas ‘Atender manicura y pedicura según procedimiento cosmético’ y ‘Modelar la zona pilosa de acuerdo con métodos de barbería y la normativa del sector’. Estos ejercicios permitieron visibilizar el talento local y la experiencia acumulada en oficios que hacen parte del día a día comunitario.
A lo largo de esta experiencia, los participantes encontraron una oportunidad determinante para valorar el aprendizaje que han construido desde la práctica. Con la certificación del SENA, acceden a mejores posibilidades de empleo, elevan la credibilidad de sus servicios y fortalecen el nivel técnico de sus emprendimientos, generando mayor competitividad en su entorno inmediato.
“Este proceso es un homenaje a la trayectoria de quienes han aprendido trabajando. Hoy, cada participante se lleva una certificación que respalda su experiencia y los conecta con nuevas oportunidades para avanzar en su proyecto de vida”, afirmó Diana Guerra Rodríguez, coordinadora de Evaluación por Competencias Laborales del SENA.
Más allá de entregar un documento, esta experiencia proyecta a las comunidades rurales hacia nuevos escenarios de crecimiento. La validación de sus habilidades da paso a una participación más activa en la economía regional, incentiva la formalización de sus actividades y reconoce el valor social de oficios que sostienen el bienestar y la productividad de Buenavista.