La experiencia reunió a grupos de mujeres campesinas en Fusagasugá, Cundinamarca; Cúcuta, Norte de Santander; Tierra Alta, Córdoba; Fonseca, La Guajira; Villavicencio, Meta; Pasto, Nariño y Santiago; Putumayo.
La primera sesión presencial de capacitación se centró en la línea pedagógica de empoderamiento y garantía de derechos humanos, un seminario diseñado para abordar la prevención de violencias, los derechos humanos con enfoque de género y la participación ciudadana. En cada territorio participaron alrededor de 30 mujeres, quienes compartieron problemáticas locales, saberes y estrategias de resistencia. El encuentro presencial abrió el espacio para ejercicios colectivos, mapeos comunitarios y relatos que conectaron trayectorias individuales con demandas públicas concretas.
El ciclo formativo continuó con dos sesiones virtuales sincrónicas que abordaron liderazgo, participación con enfoque de género y feminización del Estado. Estos espacios permitieron hacer seguimiento pedagógico, profundizar herramientas y articular las propuestas surgidas en los encuentros presenciales.
Además, la Ruta se consolidó como un escenario de redes: se fortalecieron los vínculos institucionales y se abrieron canales de comunicación entre las mujeres campesinas, ampliando la posibilidad de que sus iniciativas locales lleguen a instancias de articulación regional y nacional.
Los ejercicios de mapeo, los registros y las memorias recogidas serán insumos para continuar con los procesos de incidencia territorial y formación permanente. La apuesta finalizará con un evento presencial en Bogotá el próximo 25 de noviembre, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.