El amor y gusto por la cocina de Sebastián Escobar inició en su casa junto a sus tías y abuelas, quienes desde muy pequeño le enseñaron diferentes recetas y en muchas ocasiones fue el encargado de cocinar en las reuniones familiares. Hoy con dedicación y esfuerzo, luego de ganar la medalla de oro en la habilidad de Cocina de WorldSkills Colombia 2025, se prepara para competir en Chile.
“Siempre fui muy hogareño. Cocinaba en reuniones familiares, buscaba recetas en internet y las replicaba con todos los ingredientes. Aunque sabía que la cocina era exigente, decidí postularme al SENA y fui seleccionado; desde entonces, ha sido un proceso de aprendizaje constante”, expresó Nikolas Sebastián Escobar, aprendiz técnico en Cocina del Centro Internacional de Producción Limpia - Lope.
La formación de Nicolás en el SENA le permitió descubrir y dominar técnicas profesionales que ahora aplica en sus entrenamientos. Aunque inicialmente exploraba recetas en internet, fue en la Entidad donde aprendió los métodos adecuados para elaborar, emplatar y ejecutar producciones culinarias con precisión. Este conocimiento ha sido fundamental para enfrentar las pruebas con serenidad y alcanzar resultados exitosos.
“Estudié en el SENA en 2008 y fui parte de la primera promoción. Gracias a esa formación, representé a Colombia en el Campeonato Europeo de Escuelas de Gastronomía en Croacia. Hoy, como instructor, nos guía la frase institucional: ‘Ama lo que haces y nunca trabajarás’. Bajo ese lema, entrenamos a Nikolas con dedicación y trabajo en equipo”, comentó Juan David Pantoja, instructor de Cocina del Centro Lope.
El entrenamiento se realiza diariamente, siguiendo un proyecto de pruebas enviado desde Chile, diseñado junto a expertos internacionales. Nicolás entrena por las mañanas y por las tardes desarrolla sus habilidades en una empresa de pastelería, aplicando lo aprendido en entornos reales.
“Para mí, la cocina es una pasión. Es el lugar donde me siento cómodo y tranquilo, donde puedo expresarme. Ganar el oro sería gratificante, pero lo más valioso es la experiencia, el aprendizaje y la oportunidad de conocer otras culturas”, añadió Nikolas.
Las expectativas de Nikolas son viajar, expandir sus conocimientos y experiencias en la cocina y en unos años, abrir su propia cadena de restaurantes replicando todos los conocimientos que adquirió en el SENA, con constancia y dedicación.
Desde Nariño, el SENA continúa formando talentos que transforman vidas y representan al país con orgullo, excelencia técnica y humana.