El viaje se inició en el corazón de la selva amazónica y culminó en uno de los escenarios internacionales más importantes, donde los jóvenes representaron a Colombia con cantos, danzas y saberes ancestrales. Sus trajes tradicionales y expresiones culturales resaltaron la importancia de la Amazonía como pulmón del planeta y legado vivo de las comunidades indígenas.
La iniciativa Kua Chika combina tradición e innovación, y busca formar a los aprendices en la planeación, operación y desarrollo de planes turísticos sostenibles. Con ello, el SENA impulsa la preservación de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales, proyectando al Amazonas como un destino que atrae al mundo por su autenticidad.
“Este proyecto nació en 2018 por iniciativa de los instructores y se ha desarrollado en varias fases: primero con la construcción de un sendero; después, con el diseño de actividades turísticas y recreativas con enfoque ancestral, de turismo regenerativo y con inclusión de la mujer en las prácticas propias de las culturas indígenas”, explicó Flaiber Javier Valbuena, instructor del SENA.
La acogida en Japón ha sido extraordinaria: visitantes y turistas se detienen a escuchar sus historias, a observar sus mágicos y coloridos vestuarios y reconocer el valor de un territorio que inspira respeto y admiración global. Este encuentro se ha convertido en un verdadero intercambio cultural, donde los aprendices comparten sus saberes y, al mismo tiempo, aprenden de la disciplina e innovación japonesa.
Con esta participación, los jóvenes del Amazonas reafirman que Colombia es diversidad, creatividad y futuro. Su presencia en Expo Osaka 2025 demuestra que el talento del SENA trasciende fronteras y que la fuerza de la Amazonía puede inspirar al mundo.
Cada uno de ellos representa a sus compañeros y la fuerza de la Entidad que le apuesta a la inclusión y el progreso del país, a través del turismo y la preservación de las raíces indígenas.
La iniciativa Kua Chika, liderada por aprendices e instructores SENA, es un ejemplo de cómo tradición y modernidad pueden unirse para impulsar un turismo regenerativo y con identidad.