Como parte del proyecto de prototipado de productos elaborados con hoja de coca, se realizó una socialización de avances con más de 40 líderes y lideresas de las comunidades de Toribío, Tacueyó y San Francisco, con el fin de fortalecer el compromiso con un proceso que nace y se fortalece desde el territorio.
Leadith Alexandra Gutiérrez, investigadora SENA, afirmó que
“es importante retroalimentar y validar los avances del proyecto para entregar resultados más veraces en los que se haga partícipe a la comunidad”.
Durante el encuentro se compartieron los logros alcanzados en formación, producción y sostenibilidad. Entre ellos, se destacó el proceso de capacitación comunitaria para el uso de la harina de hoja de coca en productos de panificación, una alternativa innovadora que permite diversificar las preparaciones locales.
Otro de los avances clave es el desarrollo de un abono orgánico, a base del extracto de la hoja de coca, denominado Cocalofa. Esta propuesta busca ofrecer a los productores rurales una opción natural y ambientalmente sostenible, que reduce costos y disminuye el impacto ambiental frente a fertilizantes industriales.
Rubén Darío Correa Vásquez, rector de la I.E Agropecuaria Indígena Quintín Lame de Toribio, expresó:
“Es importante hacer reflexión sobre esta planta ancestral que para nuestro pueblo es muy importante; ha sido estigmatizada. Con este paso práctico del SENA se motiva a nuestros jóvenes a alcanzar un país en armonía a través de la educación”.
La participación de las comunidades es esencial para cumplir con los objetivos de esta iniciativa que impulsa el desarrollo económico local, promueve alternativas productivas sostenibles y aporta a la construcción de paz desde el territorio.
Gracias a esta iniciativa liderada desde el Centro de Comercio y Servicios del SENA Regional Cauca, se ha dado a conocer a nivel nacional el conocimiento ancestral y la capacidad transformadora de las comunidades del norte del Cauca.