Cúcuta (Norte de Santander), 24 de julio de 2025. La discapacidad de Katerin Liseth no le impide soñar en grande. Está a un año de graduarse con doble titulación del Instituto Técnico Guaimaral y del Centro de Formación para el Desarrollo Rural y Minero del Servicio Nacional de Aprendizaje.
Su carisma le permite ser incluida fácilmente en la cotidianidad de los procesos de formación. Sus compañeros la reconocen como una persona sobresaliente, valiosa y con espíritu de salir adelante.
“Yo creo que no hay que declinar, hay que seguir estudiando. Es importante graduarme y después aprender otras cosas en el SENA, una entidad que me gusta mucho porque no me rechazan, no me dicen que no puedo, al contrario, hay una estimulación y una sensibilización para que siga adelante”, aseguró Salazar.
La instructora María Angélica Moreno aseguró que, a través del curso complementario en Fermentación, los aprendices aprenden cómo utilizar los residuos orgánicos para elaborar diferentes productos.
En las prácticas en los laboratorios de Tecnoacademia, Katerin Liseth, junto con sus compañeros, aprendieron a elaborar jabones y aceites con extracción de sustancias benéficas de diferentes plantas, promoviendo de esta manera la creación de múltiples emprendimientos.