En el año 2023, Yanier se graduó en el programa Técnico en Construcción Liviana y desde ese entonces ejerce su oficio con pasión, equipándose con arnés, casco y valentía para trabajar en alturas y cubrir techos, incluso en las mismas instalaciones del SENA Regional Quindío, donde trabajó.
En un entorno históricamente dominado por hombres, ha enfrentado los retos con disciplina, demostrando que las mujeres también pueden construir, soldar, medir y transformar espacios.
“Es un orgullo pasar por algún lugar donde he trabajado y decir ´ahí está mi huella, dejé mi granito de arena´. Sueño con poder construir casas y que mi familia tenga un hogar. Transformar la vida de ellos desde mi labor” afirma Yanier Alejandra.
No solo adquirió conocimientos técnicos en el SENA, sino también la confianza para soñar con más: convertirse en tecnóloga, luego ingeniera y, por qué no, inspirar a muchas mujeres a seguir su ejemplo.
Todos los días, esta mujer se levanta a las 4:30 a. m. para preparar el desayuno, alistar el almuerzo y salir a trabajar. Ha hecho adecuaciones en el aeropuerto de Armenia, ha trabajado de noche cuando el proyecto lo requiere, y aprendió a equilibrar la vida laboral con su rol de madre.
Su mayor inspiración fue su padrastro. Él le enseñó que valerse por sí misma era el camino. Hoy, en cada muro que levanta y cada estructura que refuerza, siente que le rinde tributo a ese hombre que creyó en ella. Porque Yanier no solo construye con ladrillos: construye esperanza, dignidad y futuro, para ella y para quienes la rodean.