Las comunidades rurales del Pacífico, ubicadas en cuatro departamentos del país, se beneficiarán con el desarrollo de un proyecto de vivienda social y ambientalmente sostenible, que puso en marcha el SENA a través la Regional Valle.
La primera parte de la iniciativa, denominada “Modelo de Vivienda Rural Sostenible Productiva”, se desarrollará hasta diciembre de este año. En esta etapa se realizará la caracterización socioeconómica, cultural y habitacional de las zonas a intervenir, para luego avanzar en el diseño participativo de viviendas de bajo costo, sostenibles y fácilmente replicables.
El proceso, liderado por Sennova, está en cabeza del Centro de la Construcción (CC) de Cali y cuenta con la participación del Centro de Diseño Tecnológico Industrial (CDTI) y el Centro de Electricidad y Automatización Industrial (CEAI) de esta misma ciudad. Además, otros centros de formación ubicados en Cauca, Chocó y Nariño también hacen parte de la acción institucional.
“Este modelo va más allá de una simple vivienda, pues es integral y recoge todas variables de hábitat, es decir lo social, económico, cultural y ambiental. En torno suyo hay una interacción del SENA con las comunidades rurales del Pacífico, para el diseño, la gestión y la autoconstrucción de un piloto replicable en todo el territorio”, explicó Luis Fernando Rodriguez, Arquitecto del CC, y líder del proyecto.
SENNOVA asignó $1.800 millones para el desarrollo de este proyecto, en el que participarán aprendices y egresados de la Entidad, junto con instructores y profesionales externos.
Las viviendas serán construidas con materiales de la zona y pensando en la seguridad alimentaria. Contarán con espacios para la transformación de productos agropecuarios, así como con sistemas para el aprovechamiento de aguas lluvias, tratamiento de aguas residuales y generación de energías limpias y sostenibles.
“El uso de materiales de la zona y la participación comunitaria en la construcción de las casas son esenciales para reducir los costos. Calculamos que el valor de cada una podría oscilar entre los $80 y los 90 millones, rango que permite la obtención de subsidios”, explica Rodríguez.
Durante la primera fase de este proceso igualmente se contempla la sensibilización y capacitación de las comunidades para que logren la autogestión, el diseño participativo y la organización en torno a la vivienda rural.
“La organización comunitaria y su empoderamiento para la transformación del entorno en sus territorios son claves en esta iniciativa, que responde al Modelo de Atención Integral que desarrolla la Regional Valle”, explicó Beatriz Cobo García, subdirectora del CC.
“Las acciones que adelantamos desde CampeSENA, en particular con el programa de formación, autogestión y construcción de placas huellas podrán integrarse en esta estrategia, con la cual también generamos mejores oportunidades para los jóvenes, inclusión social y un cierre de brechas de género, por ejemplo, a través de Imparables, Mujeres que Transforman”, agrega.
La presentación oficial del proyecto, con todos los detalles, se llevará a cabo los próximos meses. Una segunda fase contempla la construcción de los modelos diseñados, en ocho territorios de los cuatro departamentos del Pacífico colombiano.