El Centro de Tecnologías para la Construcción y la Madera del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en Bogotá, implementa simuladores de realidad virtual para la formación de aprendices en operación de maquinaria pesada. Esta estrategia permite reducir riesgos, minimizar el consumo de combustible, evitar el desgaste de equipos reales y, sobre todo, aporta a la protección del medio ambiente.
La tecnología de los simuladores permite a los aprendices entrenarse en un entorno controlado, realista e inmersivo. De esta manera, se eliminan los riesgos asociados a la práctica directa con maquinaria pesada y se optimizan los recursos del proceso formativo.
“Estos equipos permiten que los jóvenes aprendices desarrollen sus habilidades operativas sin poner en riesgo su integridad ni la de sus compañeros. Además, promovemos una formación ambientalmente responsable”, expresó Juan Pérez, instructor del programa de maquinaria pesada.
La etapa lectiva del proceso educativo tiene una duración de nueve meses en el Centro de Formación y posteriormente seis meses en empresas del sector.
Durante la formación, los aprendices operan simuladores de excavadoras, minicargadores, cargadores frontales y retroexcavadoras. Estos dispositivos están dotados con cabinas realistas, controles idénticos a los de las máquinas reales y pantallas de alta definición que simulan diversos escenarios de trabajo.
“Con los simuladores entiendo que ser operador va más allá de manejar máquinas: se trata de hacerlo con conciencia ambiental”, expresa Erick, aprendiz de primer trimestre.
El SENA realizó una inversión superior a los $500 millones en la adquisición de simuladores de última tecnología que fortalecerán los procesos formativos en el área de maquinaria pesada. Estos equipos beneficiarán a más de 10.000 aprendices en todo el país, pues permiten prácticas seguras y sostenibles.
La iniciativa hace parte de una estrategia de modernización que busca ofrecer una educación de calidad, alineada con las demandas del sector productivo y con el compromiso institucional por la sostenibilidad ambiental.
El programa de operación de maquinaria pesada, tradicionalmente vinculado al trabajo masculino, hoy avanza en la formación de grupos conformados exclusivamente por mujeres. Esta participación femenina evidencia una transformación cultural que rompe estereotipos y amplía las oportunidades de acceso a oficios históricamente cerrados para ellas.
Así se entrena una nueva generación de operadores: con simuladores que reproducen cada detalle del trabajo en campo.