Mauricio Villalobos López es el reflejo de cómo la formación del SENA transforma vidas. Inició su proceso con la Entidad a través del programa de Articulación la Media en el colegio INEM José Celestino Mutis de Armenia. Mientras cursaba su nivel técnico y culminaba su educación de bachiller, descubrió su pasión por la electrónica.
“El SENA transforma vidas porque cuando salí del bachillerato no sabía qué me iba a gustar, le di la oportunidad al SENA para mirar un proyecto de vida por la parte de la electrónica y acá vamos, una nueva persona, con nuevas metas y cumpliendo sueños” manifestó Mauricio.
Pero Mauricio no solo encontró en el SENA la oportunidad de formarse como profesional o emprendedor, también halló un nuevo rumbo para su vida: “Yo antes era muy diferente. Pasaba mis días en entornos difíciles, rodeado de influencias que no me llevaban por buen camino, desperdiciando mi tiempo y alejándome de lo que realmente valía la pena. Pero el SENA creyó en mí, me mostró que podía construir algo distinto, y en el proceso descubrí muchos motivos para seguir adelante”.
Al graduarse del colegio a sus 16 años, decidió seguir su cadena de formación con el SENA , obteniendo su título como tecnólogo en Mantenimiento Electrónico, Mauricio quería seguir ampliando sus conocimientos y se graduó como ingeniero electrónico en la Universidad del Quindío.
Siguió su vida laboral y decidió emprender, desde hace dos años puso en marcha la consolidación de su propio emprendimiento en seguridad electrónica —Villasegura—, y regresó al SENA para fortalecer sus conocimientos con el Técnico en Mantenimiento e instalaciones fotovoltaicas, un programa de formación en energías alternativas.
“Desde la primera vez que llegué al SENA me gustó mucho la formación enfocada a la práctica, a la vida real, no solo nos forma para ser empleados sino para abrirnos camino como trabajador independiente o como emprendedor. Volver al SENA fue una decisión clara” aseguró.
Mauricio hace parte de la primera promoción regional de este técnico, y junto a sus compañeros y el acompañamiento de instructores expertos, participa en la instalación real de sistemas fotovoltaicos, aportando al avance de energías alternativas en el departamento del Quindío.
Actualmente, trabaja en su emprendimiento y como trabajador independiente se enfoca en la seguridad electrónica, radio comunicación, radio frecuencia, equipos de repetidora y sistemas de cámaras, apoyando a empresas como el Parque del Café, Parque Los Arrieros y la Red de Apoyo de la Policía Nacional a nivel regional.
Su experiencia es testimonio de cómo el SENA brinda oportunidades reales de transformación: “El SENA significa oportunidad, desarrollo y empleo. Gracias a esta formación encontré mi vocación, tracé un proyecto de vida y hoy puedo decir con orgullo que sigo creciendo” concluyó.