En las veredas y corregimientos de más de 20 municipios del Valle del Cauca, el SENA y las comunidades campesinas trazan una ruta de progreso para mejorar la economía de cientos de familias, generando sostenibilidad social y ambiental.
Se trata de un camino hacia el bienestar, impulsado por el gobierno nacional, en el que los habitantes de zonas rurales reciben formación y apoyo de la Entidad para construir placas huellas y mejorar la movilidad en sus territorios, asegurando un futuro más prometedor para su producción agrícola.
“Aquí mucha gente ayuda con esta obra porque saben que es un bien para todos y se genera mucha unidad. Por acá antes cada uno era como por su lado, pero ahora se ve más amistad y convivencia”, expresó José Ramón Vélez Sánchez, campesino de la vereda Cachimbal, en el Municipio de Vijes.
José Ramón es uno de los 1.020 aprendices rurales formados por el Centro de la Construcción (CC) de la Regional Valle en diversos municipios del departamento. De esos, la mitad ya cuenta con veredas que han avanzado hacia la etapa de ejecución de las vías de acceso mejoradas.
Otra de las beneficiadas con el proceso es Alejandra Morales, vecina de la vereda La Guaira, en Restrepo, quien recuerda que
“cuando llovía mucho por la carretera el agua la dañaba y cuando había avalanchas dejaban mucha arena, siendo peligrosas para las personas y las motos”.
“Por acá se cultiva plátano, habichuela y tomate, también hay ganadería y vacas lecheras. La placa huella sirve para sacar estos productos a los pueblos cada miércoles y sábado”, agrega.
Más de 20 municipios del Valle del Cauca se benefician de esta estrategia.
En las distintas veredas, los aprendices reciben siete niveles de formación complementaria y recursos para ejecutar un tramo, como parte de su capacitación.
Según el instructor Alexander Mena Gutiérrez,
“los pobladores reciben formación complementaria en Construcción de Vías, aprendiendo distintos sistemas de pavimento, lo que incluye estudio de suelos y la evacuación de aguas lluvia. En el caso de las placas huella, lo bueno es que resultan mucho más económicas cuando las construye la propia comunidad”.
Entre los municipios beneficiados por esta iniciativa del SENA se encuentran Argelia, Guacarí, Versalles y Yumbo.
“En cada sitio dejamos pobladores formados y en condiciones de ejecutar las obras viales que requieran, con la ayuda del gobierno nacional y los entes territoriales; las mujeres y los jóvenes son grandes protagonistas en este programa que incluye también a personas con discapacidad”, indica Beatriz Eugenia Cobo García, subdirectora del CC.
Datos del gobierno nacional indican que uno de sus programas insignia, Caminos Comunitarios de la Paz, ha impactado hasta ahora a veredas de diez departamentos en todo el país. La iniciativa tiene como objetivo que las propias comunidades diseñen y ejecuten proyectos de mejoramiento de las vías terciarias, las cuales conectan a las comunidades campesinas entre sí y con el resto de la Nación.
“De esta manera en los territorios empoderamos a las comunidades para que sean gestores de su propio desarrollo sostenible, fortaleciendo el tejido social, impulsando la armonía con el Ambiente, generando mejor economía familiar y propiciando nuevas oportunidades, al dejar una mano de obra calificada”, añade Beatriz Eugenia Cobo García.
Desde la estrategia CampeSENA también se lleva a cabo esta iniciativa a nivel nacional.