Arcesio Gañán Bueno y María Alejandra Ríos, tienen varias cosas en común, las más sobresalientes tienen que ver con que son oriundos del resguardo indígena de San Lorenzo en el municipio de Supía, en el Occidente de Caldas, y que están haciendo su etapa productiva en el Centro de Procesos Industriales y Construcción del SENA en Manizales, es decir que están en la parte final del técnico en Construcciones Livianas Industrializadas en Seco que adelantan en la misma entidad.
“Me siento muy bien estudiando lo que yo quiero, estoy aprendiendo mucho con cada experiencia”, puntualizó Arcesio, quien trabaja de manera conjunta con María Alejandra, quien expresó: “He podido aprender bastante, muchos conocimientos de las herramientas, cosas que no había tenido la posibilidad de conocer en el resguardo”
Otro aspecto en común de los aprendices es que vienen recibiendo un 60% del salario mínimo vigente a través del Fondo para la Industria de la Construcción (FIC), el cual tiene como finalidad atender los programas desarrollados por el SENA, que guarden relación con los diferentes oficios y ocupaciones de la industria de la construcción.
“Ha sido un apoyo que nos impulsa a seguir en esta labor de estudiar, nos brinda para sostenibilidad, la alimentación, la vivienda”, añadió María Alejandra.
Es así como en el SENA sus aprendices avanzan en el cumplimiento de sus proyectos de formación, los cuales se transforman en sus proyectos para la vida.