La transformación de los suelos productivos en Norte de Santander se ha convertido en una prioridad para el programa Extensionismo Productivo Campesino, a través de la estrategia CampeSENA, que promueve el uso de materia orgánica en los cultivos de la región.
El instructor Óscar Barroso, del Centro de Formación para el Desarrollo Rural y Minero, quien ha liderado este proceso durante los últimos tres años, aseguró que esta buena práctica agrícola permitirá garantizar un consumo saludable de los alimentos y reducir los costos de producción.
“Estamos iniciando una transición de lo químico a lo orgánico, con el objetivo de dejar de consumir productos químicos y ofrecer alternativas sostenibles a los productores. Para esto, utilizamos material seco, verde, residuos de cosecha, restos de cultivos y procesos agroindustriales, así como estiércol de especies caprinas, ovinas, entre otras”, explicó el instructor.
A través del proceso de compostaje, la Regional Norte de Santander ha llegado a los municipios de Tibú, El Tarra, Cácota, Mutiscua, Pamplona, Toledo, Labateca y Salazar de las Palmas, implementando esta práctica con al menos 300 agricultores que están mejorando sus suelos en cultivos de café, mora y caña de azúcar.
Cada tres meses se realiza el proceso de secado, tamizaje y aplicación del abono orgánico en los diferentes cultivos.