Junto al director general, Jorge Eduardo Londoño Ulloa, y la comunidad SENA, los aprendices se unieron en todo el país para exigir un contrato que les brinde condiciones laborales equitativas. Esta medida, incluida en la reforma laboral presentada por el Gobierno Nacional, busca dignificar el trabajo de los jóvenes en formación.
“La reforma laboral es muy importante porque allí está implícita la labor y sanción del contrato de aprendizaje. Y hay que resaltar que hoy, Día Cívico, todos estos miles de jóvenes están marchando por sus derechos. Están diciéndole al Congreso y al pueblo colombiano que ellos merecen un contrato laboral, un contrato de aprendizaje digno. Pienso que eso hay que resaltarlo”, señaló Jorge Eduardo Londoño Ulloa, director general del SENA.
El contrato de aprendizaje ha sido fundamental en el proceso educativo de las y los aprendices, beneficiando a más de 400 mil en 2024. En lo que va del año, más de 228 mil están realizando sus etapas prácticas, lo que fomenta la inclusión laboral y su desarrollo profesional. Tras haber perdido su carácter laboral hace algunos años, esta nueva ley busca restaurar este derecho esencial, garantizando condiciones justas para las futuras generaciones.
DIRECTOR GENERAL: Junto al Director General, la comunidad SENA se unió a los jóvenes para exigir un contrato de aprendizaje laboral.
En total, más de 26 mil empresas actualmente tienen contratos de aprendizaje.
“¿Por qué estoy aquí? Primero, para apoyar, porque esto es importante tanto para nosotros como para los trabajadores. Segundo, queremos recuperar el carácter laboral del contrato de aprendizaje. Se nos fueron vulnerados nuestros derechos, derechos que nuestros abuelos y padres pelearon. ¿Para qué? Para que las nuevas generaciones tengan un trato más digno que el que hemos recibido. Estamos marchando pacíficamente. Esta lucha no solo es para estudiantes del SENA, es para toda Colombia, para que se haga un cambio de verdad”, expresó el aprendiz Hans Chacón.
Esta reforma propone nuevos porcentajes de ingresos: un 60% del salario mínimo durante la etapa lectiva -hoy es el 50%- y el salario mínimo completo en la etapa productiva -actualmente es el 75%-, más las prestaciones establecidas por la ley para un contrato laboral. Todo esto, respalda de manera justa el aporte de los jóvenes al desarrollo del país.
Con esperanza y determinación, los manifestantes piden la aprobación de esta medida y que no sea archivada por la Comisión Séptima del Senado de la República, ya que representa un paso importante hacia el reconocimiento de la fuerza laboral que conforman y hacia la construcción de un futuro prometedor.
El SENA continuará realizando un incansable trabajo en defensa de los derechos de los aprendices que se forman en la Entidad, buscando que los empresarios se conviertan en grandes aliados y cuenten con una mejor fuerza laboral. A su vez, estos jóvenes podrán aportar económicamente, mejorando así la calidad de vida tanto de ellos como de sus hogares, permitiéndoles finalizar su educación y realizar sus sueños.
APRENDICES: Aprendices SENA marcharon para exigir sus derechos.