En el municipio de Altamira (Huila), una región que se caracteriza por su vocación cacaotera, nació una empresa que se está consolidando como la embajadora del cacao fino de la región.
Se trata de ‘Chocolate Mamá Susana’, emprendimiento que transforma este grano en chocolate tradicional y confitería de alta calidad, iniciativa que ha logrado convertir el trabajo de los pequeños productores en un negocio sostenible.
Julián Vásquez, su creador, cuenta con orgullo el éxito que ha tenido su empresa que nació gracias al respaldo financiero del Fondo Emprender, iniciativa que está generando cuatro empleos formales.
"Siempre soñé con darle valor agregado al cacao de nuestra tierra y hoy es una realidad. Por eso con el apoyo del SENA abrimos esta ‘Casa del chocolate’ en la que propios y visitantes degustan el chocolate tradicional y productos de confitería que son elaborados con insumos autóctonos de la región”, expresa Julián Vásquez.
En la ‘Casa del Chocolate’ los visitantes tienen la posibilidad de sumergirse en el mundo del cacao. Desde conocer el proceso de transformación del grano hasta degustar chocolates artesanales, cada experiencia está diseñada para honrar el legado cacaotero de la región huilense.
"Queremos que quienes nos visiten vivan la magia del cacao, comprendan su importancia y se lleven un pedazo de nuestra tradición a través de ‘Chocolate mamá Susana’, donde ofrecemos chocolates de alta calidad y experiencias únicas”, resalta el emprendedor.
Hoy, esta empresa es reconocida regionalmente por su calidad y por ser una embajadora del cacao huilense, producto que hace parte de las apuestas productivas de la economía local y de la que dependen miles de familias campesinas.