Treinta jóvenes y adultos campesinos de diferentes municipios del Quindío dieron inicio a su formación en la Tecnología CampeSENA. Ellos se convertirán en la primera promoción de este programa en la regional Quindío, lo que les permitirá tecnificar su labor en el campo.
Este programa surgió como respuesta a la creciente demanda de los aprendices que, se capacitaron en cursos complementarios en sus parcelas o veredas y, expresaron su interés por profundizar más en sus conocimientos. El SENA ofrece un modelo flexible, adaptado a sus necesidades e intereses.
Los futuros tecnólogos en Producción Agropecuaria Ecológica y Procesamiento de Alimentos, cuentan con horarios flexibles, sesiones presenciales, virtuales, y acompañamiento de instructores del SENA, quienes se trasladan hasta los predios rurales. Así, se eliminan las barreras de acceso que en ocasiones dificultaban la participación de los campesinos en programas formativos.
“Estamos felices de ser la primera promoción y que nosotros seamos motivación para que muchas personas incursionen en la vida del campo, que vean que es hermoso, es valioso. Es maravilloso que el SENA nos brinde flexibilidad en horarios, porque estudiar es muy rico, pero nosotros como campesinos debemos estar pendientes de la labor del campo, de nuestras huertas, nuestras gallinas” manifestó Angélica Barragán, aprendiz campesina.
El programa también ofrece asesoría y capacitación para apoyar técnicamente los emprendimientos, y formación adaptada a los talentos y necesidades de los campesinos. EL SENA impulsa la certificación por competencias laborales y valida la experiencia y conocimientos adquiridos con el tiempo.
Los aprendices reciben herramientas y asesoría para crear e impulsar sus negocios. Además, los contenidos educativos están diseñados de manera que se ajusten a las realidades del campo, para facilitar su comprensión y aplicación.
Estas formaciones se dictarán durante 27 meses. Los aprendices desarrollarán su etapa lectiva y productiva, esta última será a través de proyectos en sus fincas o predios, generando mayores herramientas para fortalecer su seguridad alimentaria y unidades de negocio.