/es-co/Noticias/NoticiasImg/Caldas - Aprendices.jpgMadeline Valencia y Lizeth Tapasco, de 16 y 17 años respectivamente, son jóvenes caldenses que tienen varias cosas en común: ingresaron en el primer trimestre de 2025 a ser aprendices del SENA Caldas y son oriundas de zonas rurales.
Madeline, quien vive en el Bajo Tablazo, vereda de Manizales, ingresó a la tecnología de Procesos Biotecnológicos Aplicados a la Industria en el Centro para la Formación Cafetera, decisión que tomó por su afinidad con la química. Por su parte, Lizeth, quien es de San Antonio, vereda de Villamaría, entró al técnico de Servicios Farmacéuticos del Centro de Comercio y Servicios.
“Sé que el SENA es una institución que brinda una muy buena calidad a la hora de los técnicos, tecnólogos y el resto de los servicios que presta”, acotó Lizeth quien, con contundencia, también afirmó que su propósito mayor es culminar la formación, ejercer sus conocimientos y construir su proyecto a corto plazo.
Las dos jóvenes se conocieron durante el evento de acogida de nuevos aprendices, donde se enteraron de primera mano de las oportunidades que brinda el SENA, entre ellas la posibilidad del aprender haciendo. Un ejemplo de este modelo formativo lo vivió Madeline en su primer día en la Entidad, donde se familiarizó con uno de los laboratorios donde se formará.
“Muy buena la experiencia, nunca había tenido la oportunidad de estar en un laboratorio de este tipo, y mucho menos viendo a través de un microscopio binocular, y eso me gusta porque tenemos la oportunidad de tener más práctica que teoría”, dijo Madeline.
Al igual que estas jóvenes, son cientos los aprendices que tomaron la decisión en este 2025 de confiar sus proyectos de vida en los 118 centros de formación con que cuenta el SENA en todo el territorio nacional.