La iniciativa tiene como objetivo principal promover la adopción de tecnologías y prácticas ganaderas sostenibles que contribuyan a la conservación de los paisajes ganaderos y a la reducción de emisiones de carbono.
Las Escuelas de Campo para Agricultores se destacan por fomentar el intercambio de saberes y experiencias entre los participantes. Bajo el enfoque del “saber haciendo”, se busca la creación de fincas experimentales y demostrativas, también conocidas como escuelas rurales. Las fincas sirven como plataformas para que campesinos y campesinas adopten tecnologías innovadoras y desarrollen resiliencia y arraigo al campo como garantía de la continuidad de estas prácticas en las nuevas generaciones.
“El proyecto SENNOVA destaca por su integración de prácticas sostenibles que promueven la reconversión ganadera. Este enfoque mejora la productividad de las fincas y fortalece la capacidad de los productores para enfrentar los desafíos del cambio climático.”, manifestó Iván Darío Martínez, instructor SENNOVA.
Como parte de la estrategia se llevan a cabo brigadas tecnológicas de capacitación a productores en planificación predial y el mejoramiento productivo. Este método de extensión permite diagnosticar y generar un ordenamiento productivo integral, que incluye el monitoreo, la restauración de bosques y la protección de fuentes hídricas. Se busca así, equilibrar la rentabilidad económica, ambiental y social de los sistemas ganaderos.
El Centro Agroindustrial del Meta reafirma su compromiso con el desarrollo rural sostenible y se convierte en un referente de innovación y conservación en el departamento. Para más información sobre la Escuela de Ganadería Sostenible y las actividades de SENNOVA, por favor contacte al Centro Agroindustrial del Meta.