El proyecto ha sido una apuesta de investigación que se inició hace 13 años, gracias a una convocatoria interna del SENA. Este esfuerzo ha recorrido seis de las siete provincias de Santander para hacer destacar la gastronomía regional como una forma de conectar la cultura, el turismo y la comunidad.
“Lo más importante en este proyecto ha sido la gente. En cada provincia, las puertas siempre estuvieron abiertas para contarnos sus historias culinarias”, comenta Stephanie Paipilla Fernández, antropóloga e investigadora del SENA. “Lo que descubrimos en este recorrido es que cada provincia tiene su propia versión de platos comunes”.
El trabajo de campo ha llevado a los investigadores a descubrir platos que solo se encuentran en ciertas regiones. Por ejemplo, en la provincia de Soto Norte se encuentra el angú, mientras que en el área metropolitana de Bucaramanga se destacan los ayacos, tradicionales en las tardes de los fines de semana. “Son platos que cuentan la historia de cada región, como el zancocho trifásico de la provincia de Yariguíes o la cazuela de pisco en Cabrera”, añade Paipilla.
Por su parte, Ethel Vega Espíndola, coordinadora del proyecto, resalta el impacto que ha tenido esta investigación en las comunidades. “Hemos logrado que la gente se interese por su propia gastronomía, que valore lo que tiene y que, a su vez, lo comparta con los turistas. Esto ha sido un pretexto perfecto para unir familias y comunidades”, explica Vega.
Este proyecto también ha destacado la importancia del SENA en el fortalecimiento del conocimiento y las tradiciones culinarias del departamento. “El SENA es una institución muy valorada en la región, tanto por su formación técnica como por su apoyo a iniciativas como esta”, señala Paipilla.
La culminación de este proyecto será un libro que reunirá las historias, recetas y tradiciones de Santander, con el fin de unir a la región bajo una misma ruta turística culinaria.
Con la finalización del recorrido por las siete provincias de Santander, el proyecto ha abarcado 80 de los 87 municipios del departamento, consolidándolo como un destino turístico gastronómico de gran potencial.

CEST Bucaramanga impulsa la investigación gastronómica