Desde niña, Alejandra Patiño, investigadora experta en proyecto de investigación aplicada en el Centro de Automatización Industrial del SENA Caldas, tenía claro que quería aportarle a la sociedad desde el campo científico.
Actualmente Alejandra es Ingeniera de Alimentos, especialista en Gerencia y Desarrollo de Proyectos y doctora en Ciencias Agrarias y Biotecnología y una de las 120 mujeres Orquídeas del país seleccionadas mediante la ‘Convocatoria Orquídeas: Mujeres en la Ciencia 2024’ del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
“El proyecto con que el participé está centrado en el desarrollo de una estrategia biotecnológica, la cual utiliza microrganismos y desechos de plátano para obtener sustitutos de aceite de palma sostenibles en términos ambientales sociales y económicos”, explicó la investigadora del SENA Caldas.
De las 120 Orquídeas seleccionadas, tres son de Caldas, lo que llena de orgullo a esta mujer de ciencia. “Para mi participar y haber sido seleccionada en un evento nacional donde se destaca mi trabajo como mujer científica es una oportunidad para impactar socialmente desde la ciencia y reafirmar el papel trasformador de la mujer en este campo”, agregó.
Por su parte Juan Carlos Ruge, subdirector del Centro de Automatización Industrial, del SENA Caldas, expresó que para la entidad es un orgullo contar con el talento de Alejandra, una profesional que actualmente le aporta dinamismo a la investigación aplicada que se lleva a cabo en el centro de formación.
El proyecto
Denominación: Estrategia biotecnológica que utiliza microorganismos y desechos de plátano para obtener sustitutos del aceite de palma sostenible en términos ambientales sociales y económicos.
Objetivo: Utilizar desechos de plátano y microorganismos con beneficios industriales y comerciales para contribuir a la reducción de la dependencia del aceite de palma, la cual está asociada con problemáticas sociales y ambientales.
Según Alejandra, el proyecto con el que fue seleccionada como Orquídea tiene un impacto significativo en varios niveles: evitar la deforestación y degradación ambiental, promover la economía circular y el aprovechamiento de los residuos agrícolas.
“El proyecto escalable a un nivel industrial, ayudaría a mitigar los impactos negativos del cultivo intensivo de la palma, y promovería alternativas más ecológicas para el cumplimiento de la agenda 2030. Este proyecto también busca que, en la región, y desde la academia, se dé un aporte para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible”, concluyó Alejandra Patiño.