Durante las capacitaciones, los participantes aprenderán a identificar los aportes nutricionales de diferentes materias primas que pueden cultivarse en su propia finca.
Se promueve el establecimiento de bancos mixtos de proteínas utilizando forrajeras como el matarratón, el botón de oro, el bore y el nacedero, así como cultivos de yuca, maíz y caña, entre otros.
"Con este programa, los participantes no solo adquieren conocimientos prácticos, sino que también desarrollan habilidades fundamentales para la gestión de sus emprendimientos", afirmó Luis Ángel Lozada Olaya, director (e) del SENA en Caquetá.
Se espera que, al finalizar el proceso, los productores tengan los conocimientos y herramientas necesarias para maximizar la eficiencia de la alimentación que ofrecen a sus animales, contribuyendo así a la rentabilidad y sostenibilidad de las actividades productivas.
"El uso del molino de carne es una alternativa que nos enseñan para disminuir los costos de producción pecuaria en las fincas, haciendo de este modo la producción más rentable y sostenible", aseguran Leonardo Rodríguez Tovar y Wilmer Manquillo, quienes hacen la demostración de lo aprendido en la formación del SENA.
Las diferentes dietas que se implementan con métodos de conservación como el ensilaje y concentrados artesanales en forma granulada, deshidratada y en pellet son opciones que facilitan la digestión y el aprovechamiento de nutrientes en los animales.
Con iniciativas como esta, el Servicio Nacional de Aprendizaje seguirá apoyando a las campesinas y campesinos de todos los rincones de Colombia.